1 de abril de 2013

Gymkhana burocrática (1)

Los que me conocen lo saben: hace ya casi un año que vivo sin vivir en mí en una vorágine burocrática que ríete tú de las cosas de palacio (que ya se sabe que van despacio). Un año de esperanzas y batacazos, de papeles y más papeles, de certificados de nacimiento al por mayor y de penales al peso, combinados con traducciones y legalizaciones para aburrir a un santo, todo para que las instituciones responsables me den largas una y otra vez, granjeándose mi animosidad y alevosía.

El resultado de todo esto es que después de 10 meses de papeleo (y espera) el día 28 de febrero el juzgado del desierto dictaminaba que Don Daddy y una servidora están casados, pero se negaban a expedir un certificado de matrimonio de manera inmediata, por lo que el choopla sigue, a unas semanas de cumplir los 8 meses, sin registrar. O lo que es lo mismo, que legalmente no existe. Una risa. (Cruzo los dedos esperando por fin solucionar este tema este mes)

El caso es que quería compartir esta aventura con todos ustedes, no sólo para desahogarme sino (para qué mentir) para vengarme sutilmente de todas las injurias consulares que ha sufrido mi persona a lo largo de estos meses.

Así que siéntense, relájense, tráiganse unas palomitas y disfruten: empieza el espectáculo, a partir de ahora también conocido como la gymkhana burocrática.

Cuando me enteré de mi embarazo, a mediados de enero de 2012 (después de sufrir náuseas y mareos "matutinos" las 24 horas del día, 7 días a la semana, durante un par de semanas... lenta de entendederas que es una) Don Daddy y yo decidimos dar el paso y casarnos. Este era un tema del que habíamos hablado sin concretar con anterioridad, pero dado que el desierto se rige por leyes hasta entonces desconocidas para mí, y que sin matrimonio de por medio el choopla no podría lucir el impronunciable apellido de su progenitor, quien, por otro lado, tenía todas las papeletas de convertirse en convicto por engendrar hijos bastardos, tras sopesar los pros y los contras, decidimos llevarlo a cabo sin dilación. ¡Alegría, alegría! ¡Vivan los novios!

Así que, no recuerdo si a finales de enero o principios de febrero, me planté en el consulado español del desierto para solicitar algunos papeles que necesitaba, siendo el más importante de ellos el certificado de capacidad matrimonial (solamente este papel me daría para un post de divagaciones respecto a quién es el estado español para decidir con quién o con qué tengo derecho a casarme, pero eso es otra peliaguda historia).

Tras haber leído en varios foros los comentarios de gente en una situación semejante a la nuestra (pero sin feto-choopla de por medio) la desesperación se había apoderado de mí. La mayoría de la gente hablaba de esperas de más de medio año para hacerse con la capacidad (como llamaremos a partir de ahora amistosamente al papelucho, ya que tiene un nombre muy largo). Aquí una se puso a hacer cuentas y dado que estábamos en febrero, y la fecha prevista para el nacimiento del choopla era principios de septiembre, al no cuadrarme los números, entré en bucle de taquicardias e hiperventilación.

Entonces apareció mi progenitora, haciendo alarde del conocimiento de algunos individuos en el consulado desértico (del desierto, no de que no haya gente en él) e instándome a entrevistarme con alguno de ellos, para que agilizaran el proceso.

Y como iba diciendo, me planté en el consulado. Y hablé con el enchufe. Y el enchufe me presentó al tipo del registro civil. Y el tipo del registro civil, una vez escuchado mi caso, sonrió bucólicamente con la mirada perdida en el horizonte y afirmó que el proceso tardaría 3 meses, y me daría tiempo a casarme antes de que el choopla viniese a este mundo. Y todo sería paz y amor. Y yo, ingenua de mí, LE CREÍ.






*Dada la longitud de la entrada y para mantener el suspense, que sé que os mola, os iré contando las diferentes fases y pruebas de destreza de esta gymkhana surrealista en varias entregas. ¡Compartamos la indignación! 

4 comentarios:

  1. Anónimo1/4/13 12:43

    Entonces... ¡EL CHOOPLA NO EXISTE!! ¡Es una alucinación colectiva!! Ya me parecía a mí q era demasiao potito pa ser verdad... :P

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    1. Jajaja... vi que había usted comentado en FB y después el comentario desapareció, me imaginé que me lo había puesto aquí :)
      Gracias por la consideración, ¡que una entrada sin comentarios queda muy feúca! El choopla es un holograma, hasta que las autoridades locales y posteriormente las españolas tengan a bien reconocer su existencia jaja.

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  2. Uff, wapa, vaya rollo de papeles!! Nosotros seguimos a la espera, el 15 de Marzo hicimos la audiencia reservada y estamos esperando la contestación. Y pensaba que vosotros ya teníais todo en regla!! Paciencia y suerte!!

    Nohaiea

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    1. JAJAJAJA en regla, dice... si yo te contase... que encima como andábamos con el juzgado de por medio y así y asá, en enero se me caducó la carte de séjour, así que ahora tengo un choopla inexistente y yo soy ilegal xDDD
      ¿La audiencia reservada es la entrevista? Espero que se den prisita, porque nosotros la hicimos la primera semana de junio, y la capacidad nos la dieron en octubre habiendo nacido ya el choopla (desgraciados) Pero estas vicisitudes iré relatándolas en las siguientes entregas. Estamos a la espera de ver si mañana se dignan darnos el certificado de matrimonio y de ahí a ver si por fin el choopla puede pasar a existir y dejar de ser un holograma xDDD

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